MERCANCÍAS A TRAVÉS DEL TARAJAL

Ceuta, ciudad de ‘mulas’ y ‘transportistas’

El cese de la actividad de transporte de mercancías a través de la frontera refleja que había una gran economía sumergida

Ceuta, ciudad de ‘mulas’ y ‘transportistas’
Cuestin de billetes
Cuestin de billetes

Atrás quedaron las decenas de miles de personas –fundamentalmente mujeres- que a diario atravesaban la frontera del Tarajal en dirección a Marruecos cargadas como animales para ganar el sustento diario de sus familias al otro lado del paso fronterizo.

¿El Gobierno de Pedro Sánchez ha conseguido acabar con las ‘mulas’ y ‘transportistas’? Léase ‘mulas’ en términos no peyorativos, sino el reflejo de lo que era una realidad verdaderamente escandalosa, indigna de seres humanos.

Lo cierto es que, primero con la pandemia y después con el cierre fronterizo, esta actividad se ha acabado. Se agotó la paciencia a ambos lados del Tarajal. Marruecos, por ejemplo, ha impulsado la instalación de complejos industriales para garantizar el sustento de población que anteriormente sobrevivía gracias al comercio irregular desde Ceuta.

Con el nuevo acuerdo entre España y Marruecos, sin duda, esto se acabó. Las fuentes policiales –no oficiales- consultadas por este diario muestran una situación que se estaba produciendo y que era proclive al blanqueo de dinero  y al paso de mercancías cuando menos insospechadas.

¿Y Ceuta se beneficiaba de ello? Desde luego a juzgar por la incidencia del tránsito de mercancías hacia Marruecos no parece que tuviera relieve alguno en cuanto a la cifra de parados en la ciudad. ¿Cuántos puestos de trabajo generaba el tránsito de mercancías? Al menos en Ceuta, prácticamente cero.

El beneficio era para cuatro. Se sabe que la mayoría de los enormes bultos que eran transportados desde naves cercanas a la frontera procedían de China. Llegaban a un nodo logístico situado cerca de Madrid y desde allí eran enviados  a Ceuta. Bien empacados y sin control. ¿Cabe pensar que una transportista pudiera ganar hasta 30 euros por ‘pase’? ¿Qué podría costar tanto para que dejaran un alto rendimiento económico? ¿Ropa de segunda mano o falsificada u otras cosas mucho más valiosas?

Desde el cierre de esta demencial actividad diríase que no se han destruido puestos de trabajo en Ceuta  en cifras de significación relevante. Se acabó pues con el blanqueo de dinero y con la práctica esclavización de mano de obra barata, que en algunos casos llegó a segar vidas en las aglomeraciones fronterizas.

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