Cuerpo a tierra que vienen los nuestros

Como bien ha explicado el presidente Vivas, estamos viviendo una situación excepcional, que requiere de medidas excepcionales, y que debe ser resuelta de forma inmediata. Ya llevamos más de tres meses y los ceutíes estamos al límite de nuestra capacidad de aguante. Que se haga lo que se tenga que hacer

Cuerpo a tierra que vienen los nuestros
Problermas con menores extranjeros no acompañados.
Problermas con menores extranjeros no acompañados.

Esta es una frase muy socorrida en política, que se suele utilizar para decir que muchas veces el mayor peligro viene de algunos supuestos compañeros o aliados.

No es nada nuevo. Con frecuencia en nuestra querida patria chica el peor enemigo se suele tener en casa. Las crisis más importantes siempre proceden del fuego amigo. Podríamos poner múltiples ejemplos y seguramente nos olvidaríamos de algunos. No es tampoco patrimonio de una determinada ideología o de un determinado partido. Estas deslealtades o, a veces, comportamientos traidores se han dado en todos los partidos a lo largo de la historia.

Estos judas miserables suelen actuar en las ocasiones menos oportunas, generalmente cuando el traicionado está más indefenso o está con toda su atención centrada en algún asunto que requiere total entrega. De ahí que no se espere que la puñalada le pueda venir por uno de sus colaboradores más cercanos.

Algo así han debido sentir nuestros gobernantes cuando en plena ebullición del asunto de la devolución de los menores marroquíes a su país, con todas las ONG’S en contra, con los podemitas y partidos afines intentando frustrar las repatriaciones, con el Defensor del Pueblo trabajando para otro pueblo, se enteran de que su supuestamente principal colaboradora en este tema se ha puesto en contra de la medida, con lo que evidentemente su actitud tendrá inmediatamente consecuencias, como así ha sido.

No se podían creer lo que les estaba pasando. Me imagino la reacción del presidente y de sus consejeros más próximos. ¿Qué hemos hecho para merecer tan cruel castigo?

Con lo difícil que habrá sido poder convencer al monarca marroquí para que aceptara la repatriación de sus nacionales. Con la cantidad de horas que se han tenido que destinar a poder coordinar con Madrid una medida de esta índole, que no siempre es bien acogida por algunos buenistas de la izquierda. Con el cansancio acumulado de muchos meses durmiendo muy poco por causa de la pandemia. Ahora que por fin se abre la puerta del Reino Alahuita, que tras los denodados esfuerzos del presidente Vivas y su álter ego de la Plaza de los Reyes se consigue activar un acuerdo que dormía el sueño de los justos desde que se firmó en marzo de 2007, y que nunca se había utilizado. En este momento clave del proceso, nos encontramos con la oposición incomprensible de muchos de los que se supone debieran estar más preocupados por el bienestar de los menores. ¿Y que mejor sitio para ellos que estar con sus familias? Sin embargo, lejos de buscar lo mejor para estos niños, lo que se busca realmente es que se mantenga la presión y el caos. ¿Quién se puede beneficiar de una situación así? Son varias las respuestas, pero parece bastante evidente que esta crisis migratoria ha sacado a la luz a muchas organizaciones que viven y se nutren de que haya esta clase de problemas. Cuanto más lío mejor para ellos. Pero todavía no he oído a ninguna de estas ONG’S de decir que ellos se van a hacer cargo de tutelar a estos menores. Todavía no he visto que ninguna de estas supuestas organizaciones humanitarias presione para que estos niños puedan ser distribuidos por las demás autonomías y municipios de España. No, que se queden en Ceuta y que seamos los ceutíes los que tengamos que soportar vivir cada día con una realidad a todas luces insostenible.

Como bien ha explicado el presidente Vivas, estamos viviendo una situación excepcional, que requiere de medidas excepcionales, y que debe ser resuelta de forma inmediata. Ya llevamos más de tres meses y los ceutíes estamos al límite de nuestra capacidad de aguante. Que se haga lo que se tenga que hacer, pero que se resuelva de una vez la situación y Ceuta sólo atienda al porcentaje que en orden a su territorio y a su población le corresponda. Los demás que se repatríen a Marruecos, que se lleven a la península o que se distribuyan por Europa. Nos da igual, pero que nuestra ciudad no se convierta en el gueto de África.

 

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