"Llegó el comandante y mandó a parar"

"Llegó el comandante y mandó a parar"
El presidente Juan Vivas
El presidente Juan Vivas

Como dice la canción de Carlos Puebla, estábamos sumidos en una crisis planetaria en nuestra ciudad, con los de siempre intentando sacar rédito del caos para mantener sus privilegios, pero en eso llegó el líder, se acabó la diversión, llegó el comandante Vivas y mandó a parar.

Esta canción que se hizo un himno en la revolución cubana es muy ilustrativa y puede servir de metáfora de lo que han intentado unos cuantos en estos últimos meses. Cuando se trabaja sólo buscando beneficios propios, ya sean beneficios políticos o simplemente estratégicos, llega un líder que, con su arrojo y su impronta, pone a cada uno en su sitio y proclama una verdad innegable, primero los ceutíes y sus problemas, después lo que tenga que venir.

Es difícil poder encontrar en nuestra historia posturas tan egoístas como las que hemos visto en los últimos meses en Ceuta. Por un lado, los de Abascal poniendo todo su empeño en desgastar al presidente y al gobierno legítimo de la ciudad, intentando volarlo todo y tomando como rehén de su estrategia espuria a la Asamblea, obviando completamente la situación por la que estaba atravesando Ceuta y sus habitantes. Sin importarle lo más mínimo lo que las distintas crisis pudieran depararle a nuestro futuro, los Redondo, Verdejo y sus secuaces ponen palos en las ruedas y están a punto de conseguir que estalle un conflicto social de consecuencias imprevisibles. Sin embargo, de nuevo emerge la figura del líder, del hombre que dirige los destinos de nuestra ciudad y que conoce mejor que nadie lo que está pasando y pone pie en pared. Con decisiones difíciles, pero con el único objetivo de resolver problemas y no agravarlos, toma el timón de una embarcación que, pese a los macabros augurios de los voxeros, rápidamente endereza el rumbo y es conducida a buen puerto. No era nada fácil porque los vientos huracanados eran incontrolables, pero gracias a la entrega y el esfuerzo sin límites de Juan Vivas, su gobierno, el gobierno de España y los grupos de la Asamblea, excepto una vez más los de Vox, se ha conseguido capear un temporal que ha estado a punto de llevar el barco a pique.

Por otro lado, de forma totalmente incomprensible e inexplicable, como si no fuera con ellos lo que estaba pasando, algunos militantes destacados del PP de Ceuta, incluso más de uno ocupando cargos de responsabilidad importantes, se dedican a conspirar para intentar hacerse con las riendas del partido en nuestra ciudad. No se puede ser más irresponsable y demostrar que les importa poco la ciudad y sus habitantes. Aprovechan que el presidente está enfrascado en una lucha sin cuartel contra todas las plagas que nos han llegado del exterior, para postularse como candidatos a mandar en la sede de Ainara, como paso previo a intentar encabezar una lista que les pudiera llevar al Gobierno de Ceuta. ¿Se puede ser más ruin en un momento como éste?

Y se arrogan padrinazgos que nadie les ha dado, con el único objetivo de confundir a los afiliados de un Partido Popular en Ceuta ávido de cambios y de que el nuevo proceso congresual despierte a una militancia dormida. Se crean grupos de chats en los que se critica y hasta se insulta a las personas que están dedicados mañana, tarde y noche a intentar que nuestra ciudad no se muera.

Muchos de esos ingratos supuestos militantes del PP, la mayoría, que deberían besar el suelo por el que pisa Juan Vivas, se dedican a criticarlo y a denostarlo para así intentar defenestrarlo del partido y, si pudieran, del gobierno. Llegan incluso a fraguar extrañas alianzas con los enemigos políticos del PP, ofreciendo acuerdos de futuro, sin importarles el coste que esas alianzas pudieran suponer para la estabilidad social de Ceuta. 

Pero, como cantaba de forma magistral Carlos Puebla, se acabó la “diversión”, llegó el comandante y mando a parar. Con un sólo movimiento claro y transparente, el presidente puso en jaque a los conspiradores. Con la presentación de la candidatura de Juan Vivas a la presidencia del próximo congreso del PP de Ceuta se acabó la especulación. Ningún afiliado que se precie y que tenga un mínimo de sensatez podrá apoyar a otro candidato mejor. Ceuta y España lo necesitan ahora más que nunca, el lo sabe, y aunque se ha ganado con creces el derecho a vivir más tranquilo, nunca dará la espalda a su ciudad y a sus paisanos.

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